sábado, 11 de octubre de 2014

La Justicia en el Islam

Fuente: Islamreligion 


La justicia representa la rectitud moral y equidad, ya que significa que las cosas deben estar donde pertenecen

En el punto de vista del mundo Islámico, la justicia significa colocar algo en su debido lugar. También significa tratar a otros de una manera equivalente. En el Islam, la justicia es también una virtud moral y un atributo de la personalidad. La justicia es cercana a la igualdad en el sentido que crea un estado de equilibrio en la distribución de los derechos y deberes, aunque no sean idénticos. El Profeta del Islam declaró:

“Existen siete categorías de personas a las que Dios albergará bajo Su sombra en el Día que no haya otra sombra mas que la Suya. (Una es) el líder justo.”
(Sahih Muslim)

Dios habló a su Mensajero de esta manera:

“Oh Siervos Míos, Yo me he prohibido la injusticia a mi mismo y también la he prohibido para ustedes. Por lo tanto, eviten ser injustos el uno con el otro.”
(Sahih Muslim)

Así, la justicia representa la rectitud moral y la equidad, ya que significa que las cosas deben estar donde pertenecen.

La Importancia de la Justicia

El Corán, la sagrada escritura del Islam, considera a la justicia como una virtud suprema. Es un objetivo básico del Islam a tal punto que tiene la misma prioridad que la creencia del Derecho único de Dios a ser adorado (Tawhid) y la veracidad de la profecía de Muhámmad. Dios declara en el Corán:


“Dios ordena ser equitativo, benevolente y ayudar a los parientes cercanos. Y prohíbe la obscenidad, lo censurable y la opresión. Así os exhorta para que reflexionéis”
(Corán 16:90)

Y en otro pasaje:

“¡Oh, creyentes! Sed firmes con los preceptos de Dios, dad testimonio con equidad, y que el rencor no os conduzca a obrar injustamente. Sed justos, porque de esta forma estaréis más cerca de ser piadosos. Y temed a Dios; Dios está bien informado de lo que hacéis.”
(Corán 5:8)

Por lo tanto, se puede concluir que la justicia es una obligación del Islam y la injusticia está prohibida. La centralidad de la justicia al sistema de valores coránicos se manifiesta en el siguiente versículo:

“Por cierto que enviamos a nuestros Mensajeros con las pruebas evidentes e hicimos descender con ellos el Libro y la balanza de la justicia para que los hombres sean equitativos.”
(Corán 57:25)

La frase ‘Nuestros Mensajeros’ muestra que la justicia es el propósito de toda revelación y de las escrituras enviadas a la humanidad. El versículo también demuestra que la justicia debe ser medida e implementada por los criterios y pautas impuestas por la revelación. El enfoque del Islam en la justicia es entendible y para todos. Cualquier camino que se dirija a la justicia está destinado a estar en armonía con las Leyes Islámicas. Dios pide y ordena justicia y, aunque no ha descrito una ruta especifica, ha provisto pautas generales, acerca de cómo alcanzarla. No ha prescrito una manera fija por la cual obtenerla, ni ha declarado inválida ningún otro método que conduzca a la justicia. Por lo tanto, todos los medios, procedimientos y métodos que faciliten, refinen y avancen hacia la causa de la justicia, y no violen las Leyes Islámicas son válidos. 1

Igualdad en la Justicia

Los Criterios Coránicos de la justicia transcienden las consideraciones de razas, religión, color y credo, ya que se les ordena a los musulmanes ser justos con sus amigos e iguales, y a ser justos en todos los niveles, como destaca el Corán:

“¡Oh, creyentes! Sed realmente equitativos cuando deis testimonio por Dios, aunque sea en contra de vosotros mismos, de vuestros padres o parientes cercanos, sea el acusado rico o pobre; Dios está por encima de ellos. No sigáis las pasiones y seáis injustos”.
(Corán 4:135)

De acuerdo a otro pasaje coránico:
“¡Oh, creyentes! Sed firmes con los preceptos de Dios, dad testimonio con equidad, y que el rencor no os conduzca a obrar injustamente. Sed justos, porque de esta forma estaréis más cerca de ser piadosos. Y temed a Dios; Dios está bien informado de lo que hacéis.”
(Corán 5:8)

Con respecto a las relaciones con no-musulmanes, el Corán afirma:


“Dios no os prohíbe ser benevolentes y equitativos con quienes no os han combatido por causa de la religión ni os han expulsado de vuestros hogares, pues ciertamente Dios ama a los justos.”
(Corán 60:8)

Los eruditos del Corán han concluido que estas reglas se aplican en todas las naciones, creyentes, de hecho, a toda la humanidad. 2 En el punto de vista del Corán, la justicia es una obligación. Es por eso que le dijo al Profeta:
“…si juzgas entre ellos, hazlo con equidad. Dios ama a los justos…”
(Corán 5:42)

“Por cierto que te hemos revelado el Libro con la Verdad para que juzgues entre los hombres con lo que Dios te inspira”.
(Corán 4:105)

Además, el Profeta fue enviado como juez para las personas, y dijo:
“Por esto ¡Oh, Muhammad!, exhorta a aceptar el Islam y obra rectamente como te fue ordenado, y no sigas sus deseos de abandonar la difusión, y diles: Creo en los Libros anteriores que Dios reveló, y me fue ordenado ser justo con vosotros al juzgaros....”
(Corán 42:15)

El Corán se ve a sí mismo como una escritura devota mayormente a establecer los principios de la fe y la justicia. El Corán demanda que la justicia sea para todos, y es un derecho inherente de todos los seres humanos bajo las Leyes Islámicas. 3 El compromiso eterno del Corán con los criterios de justicia se encuentra en esta declaración:


“La Palabra de tu Señor el Corán es completamente cierta y justa. Nadie puede alterar la Palabra de Dios, Él es Omnioyente, Omnisciente.”
(Corán 6:115)

Hacer justicia es algo que Dios ha conferido a los seres humanos y, como toda confianza, su cumplimiento debe ser guiado por un sentido de responsabilidad mas allá de la mera conformidad con las reglas. Por eso, el Corán afirma:

“Dios os ordena que restituyáis a sus dueños lo que se os haya confiado, y que cuando juzguéis entre los hombres lo hagáis con equidad.…”
(Corán 4:58)

La referencia a la justicia que seguida del cumplimiento de la confianza indica que es una de las confianzas más importantes. 4


La justicia y el Ser

El concepto coránico de justicia también extiende la justicia a una virtud personal, y es uno de los criterios de la excelencia moral que el creyente está animado a seguir como parte de esa consciencia de Dios. Dios dice:
“…Sed justos, porque de esta forma estaréis más cerca de ser piadosos…”
(Corán 5:8)

El Profeta mismo enseñó:
“Temed a Dios y sed justos con vuestros hijos.” 5

El Corán afirma a los creyentes:
“…Cuando habléis para declarar o decir algo deberéis ser justos, aunque se trate en contra de un pariente, y cumpliréis vuestro compromiso con Dios…”
(Corán 6:152)

Ejemplos Específicos de la Justicia Fomentada en el Corán

El Corán también se refiere a instancias particulares y contextos de la justicia. Una de esas instancias es el requerimiento del trato justo con los huérfanos. Dios dice:

“No os apropiaréis de los bienes del huérfano si no es para su propio beneficio del huérfano hasta que alcance la madurez; mediréis y pesaréis con equidad. No imponemos a nadie una carga mayor de la que puede soportar.…”
(Corán 6:152, ver también 89:17, 93:9, y 107:2)

Justos en medidas y pesos, como se menciona en el versículo anterior, es también mencionado en otro pasaje en donde la justicia en comprar, vender y por consiguiente, transacciones comerciales en general, es enfatizada. Existe un capítulo entero del Corán, Surah al-Mutaffifin (‘Los defraudadores’ número 83) donde comerciantes fraudulentos son amenazados con la ira divina.

También encontramos referencias a la justicia en el contexto de la poligamia. El Corán demanda trato igualitario para con las esposas. El versículo sobre la poligamia comienza con la referencia a niñas huérfanas que pueden llegar a ser expuestas a privaciones e injusticias. Cuando poseen una edad apta para casarse, deben hacerlo, aun si es una relación polígama, especialmente cuando hay desigualdad en el número de hombres y mujeres, como fue el caso después de la Batalla de Uhud, cuando fue revelado este versículo. Pero como afirma el Corán:

“Pero si teméis no ser justos, casaos con una sola…”
(Corán 4:3)

En concusión, para ‘hacer justicia’, en las palabras de Sarjasi, un clásico jurista Islámico: ‘categóricamente, uno de los mas nobles actos de devoción junto a la creencia en Dios. Es el mas grande deber confiado a los Profetas… y la mas fuerte justificación para la aparición del hombre en la tierra’

miércoles, 8 de octubre de 2014

El islam llama a la convivencia entre todos los pueblos .




«¡Humanidad! Os hemos creado de un varón y de una hembra y hemos hecho de vosotros pueblos y tribus, para que os conozcáis unos a otros. Para Dios, el más noble de entre vosotros es el que tiene más fe. » (Corán, 49: 13) 

يَا أَيُّهَا النَّاسُ إِنَّا خَلَقْنَاكُمْ مِنْ ذَكَرٍ وَأُنْثَىٰ وَجَعَلْنَاكُمْ شُعُوبًا وَقَبَائِلَ لِتَعَارَفُوا ۚ إِنَّ أَكْرَمَكُمْ عِنْدَ اللَّهِ أَتْقَاكُمْ ۚ إِنَّ اللَّهَ عَلِيمٌ خَبِيرٌ

miércoles, 9 de mayo de 2012

Dichos del Profeta Mohamed ( la paz y las bendiciones de Dios sean con él )


* Una persona fuerte no es aquélla que tira al suelo a su adversario. Una persona fuerte es la persona que sabe contenerse cuando está encolerizada.
Iman Malik, Al Muwatta 47.3.12

* Realmente Al-lâh no mira ni vuestro cuerpo ni vuestra imagen sino que mira vuestros corazones. 
Iman Nawawi, Los Jardines de los Justos 1.7. 7 (Lo relató Muslim)

* ¡Es admirable el caso del creyente! Todo asunto en­cierra un bien para él y esto no ocu­rre con otro que no sea creyente. Pues, si le llega la fa­cili­dad y es agradecido con Al-lâh, hay un bien para él. Y si tiene paciencia ante la dificul­tad, también consigue un bien para él 
Iman Nawawi, Los Jardines de los Justos (Lo relató Muslim)



* El verdaderamente dotado de intelecto es aquel que reflexiona sobre sus acciones y obra para después de la muerte; y el incapaz es aquel que sigue a sus propios ape­titos y pretende la salva­guar­da de Al-lâh y obtener su perdón.
Iman Nawawi, Los Jardines de los Justos (Lo relató At Tirmidí).

 
* Los conflictos que ocasiona la lengua son mayores que el golpe de la espada.
Bihâr Al‑Anwâr, t.71, p.286.

 
* Las personas desde Adán (p) hasta hoy en día son iguales a los dientes de un peine; no hay superioridad para el árabe sobre el no árabe, ni para el rojo sobre el negro, sino en conciencia de Al-lâh.
Mustadrak al‑Wasâ’il, t.12,p.89.

lunes, 2 de abril de 2012

El Último Sermón del Profeta Muhámmad: Un Último Consejo

Fuente : http://www.islamreligion.com/



El Profeta Muhámmad (SAW) nació en La Meca, actualmente Arabia Saudita, hacia 570 d.C., y fue un ejemplo para toda la humanidad. Un hombre notable, que se destacó en todos los aspectos de la vida, como profeta, gobernante, filósofo, orador, soldado, esposo, amigo, padre, tío, sobrino, y abuelo. Era un hombre amoroso, paciente, valiente, sabio, generoso, inteligente y magnánimo, que inspiró a millones de almas alrededor del mundo.

Dios dice en el Corán que lo envió como una misericordia para la humanidad.

“Y no te hemos enviado [¡Oh, Profeta!] sino como misericordia para todas las criaturas.” (Corán 21:107)

Su Misión Profética empezó cuando alcanzó la edad de cuarenta años, hacia el 610 d.C., y continuó hasta el año 632 d.C. Guió a la gente que estaba en el camino de la ignorancia, llevándola al camino recto y bendito que ordena seguir Dios.

Poco antes de su muerte, el Profeta Muhámmad pronunció un sermón durante la Peregrinación que es conocido como el “Último Sermón” o “Sermón de despedida”. Este último sermón no sólo era un recordatorio a sus seguidores, sino también un consejo importante. El último sermón confirma el fin de su Misión Profética.

El año 10 del Calendario Islámico se considera uno de los años más memorables por tres razones:

Primero, éste era el año en que el Profeta pronunció su Último Sermón durante su peregrinación a La Meca.

Segundo, este fue el año dónde mayor número de delegaciones buscaron al Profeta para solicitar alianzas o hacer la paz con los musulmanes.

Tercero, fue el período dorado del Islam, cuando multitudes de personas abrazaron la fe aceptando el mensaje del Profeta.

El profeta Muhámmad emprendió la peregrinación en el año 10 H. La peregrinación a La Meca es uno de los eventos históricos más importantes en la mente de los musulmanes por ser ésta la primera y la última peregrinación hecha por el Profeta Muhámmad, estableciendo así el modelo a seguir para la realización del quinto pilar de Islam, el Hayy.

El sermón final de Muhámmad se pronunció durante la Peregrinación del año 632 d.C., el noveno día del mes de Dhul Hiyyah, el decimosegundo mes del año lunar, en Arafat, el día más bendito del año. Había innumerables musulmanes presentes junto al Profeta durante su última peregrinación, cuando pronunció su último Sermón.

El Último Sermón:
Después de alabar y agradecer a Dios, el Profeta, la paz y las bendiciones sean con él, dijo:

“¡Oh, creyentes!, escuchen con atención, porque yo no sé si después de este año estaré de nuevo entre ustedes. Escuchen lo que yo estoy diciéndoles muy cuidadosamente y trasmitan estas palabras a aquéllos que no pudieron estar presentes aquí hoy.

¡Oh, creyentes!, así como ustedes consideran este mes, este día y esta ciudad como Sagrados, de igual manera consideren la vida y la propiedad de cada musulmán como sagrada. Devuelvan las cosas que les fueron confiadas a sus dueños. No lastimen a nadie para que nadie los lastime. Recuerden siempre que ustedes se encontrarán con su Señor, y que Él les preguntará por sus acciones. Dios les ha prohibido que practiquen la usura (el interés); por consiguiente, toda usura queda abolida de aquí en adelante. Sin embargo, es una obligación devolver el capital de un préstamo. No perjudiquen y no serán perjudicados. Dios ha declarado ilícita la usura, y todo el interés que se deba a mi tío Abbas Ibn Abd’ul Muttalib queda abolido de aquí en adelante...

Tengan cuidado con Satanás, preserven su religión. Él ha perdido toda esperanza de que alguna vez podrá descarriarlos en las cosas grandes, pero ustedes tienen que tener cuidado con él y sus partidarios en las cosas pequeñas.

¡Oh, creyentes! es verdad que ustedes tienen ciertos derechos con respecto a sus mujeres, pero ellas también tienen ciertos derechos sobre ustedes. Recuerden que las han tomado como sus esposas con el consentimiento de Dios y con Su permiso. Si ellas cumplen con vuestros derechos entonces a ellas pertenecen sus derechos a ser alimentadas, vestidas y tratadas con bondad. Traten bien a sus mujeres y sean amables con ellas porque ellas son sus compañeras. Y es su derecho que ellas no hagan amistad con quien ustedes no aprueban, así como que nunca se comporten de manera impúdica.

¡Oh, creyentes! adoren a Dios, realicen las cinco oraciones diarias, ayunen durante el mes de Ramadán, y den de su riqueza el Zakat. Realicen la peregrinación si tienen los medios.

Toda la humanidad proviene de Adán y Eva. Un árabe no tiene ninguna superioridad sobre un no árabe, ni un no árabe tiene superioridad sobre un árabe; el blanco no tiene superioridad sobre el negro, ni el negro tiene superioridad sobre el blanco; excepto por la piedad y las buenas acciones. Sepan que todos los musulmanes son hermanos. Nada será legítima pertenencia de un musulmán si pertenece a otro musulmán, a menos que fuera dado libremente y de buena gana. No cometan injusticias en contra de sus semejantes.

Recuerden, un día serán presentados ante Dios para responder por sus acciones. Así que tengan cuidado, no se desvíen del camino de la rectitud después de mi muerte.

¡Oh, creyentes! Ningún profeta vendrá después de mí, y ninguna nueva fe nacerá. Por consiguiente, razonen bien y reflexionen sobre mis palabras. Les dejo dos cosas, el Corán, y mi ejemplo y Tradición, la Sunnah, y si los siguen, jamás se desviarán.

Que los presentes informen a los ausentes; puede ser que los últimos sean quienes entiendan mis palabras mejor que aquéllos que me escucharon directamente.

¡Oh, mi Señor! ¡Sé testigo de que he llevado Tu mensaje a las personas!”

Así el Profeta completó su Último Sermón, y entonces, sobre el monte Arafat, la revelación descendió:

“… Hoy os he perfeccionado vuestra religión, he completado Mi gracia sobre vosotros y he dispuesto que el Islam sea vuestra religión.…” (Corán 5:3)

Incluso hoy en día, el Último Sermón del Profeta Muhámmad es recibido por todo musulmán en diferentes partes del mundo, a través de diversos medios de difusión. Se recuerda a los musulmanes sobre él en las mezquitas y en las conferencias. Los significados encontrados en este sermón son asombrosos, hablan sobre algunos de los derechos más importantes que Dios tiene sobre la humanidad, y los derechos de las personas. Aunque el alma del Profeta ha dejado este mundo, sus palabras todavía viven en nuestros corazones.

miércoles, 8 de junio de 2011

El Profeta Muhammad (la paz sea con él), líder misericordioso.

Fuente : http://www.rasoulallah.net/


El investigador William Muir examinó la manera con la que el Profeta Muhammad (la paz sea con él) trató a sus enemigos, una manera que sólo puede ser descrita como llena de misericordia y perdón.

Muir, al marcar el evento de Ramadán en el año 8 después de la Hégira (enero del año 630 E.C.), el período cuando el Profeta se hizo cargo de La Meca, escribió: “La larga y obstinada lucha contra sus pretensiones mantenidas por los habitantes de su ciudad natal, podría haber inducido a un tirano arrogante a marcar su indignación con las huellas indelebles de sangre y fuego. Pero Muhammad, a excepción de algunos delincuentes, concedió el perdón universal, y la nobleza del olvido del pasado, con todas sus burlas, sus enfrentamientos, sus persecuciones; trató incluso al primero de sus oponentes con una amable e incluso amistosa consideración.” (1)
Del mismo modo, Washington Irving (2) declaró: “Toda la conducta de Muhammad en obtener la posesión de La Meca, demostró que era más un triunfo religioso que militar. Su corazón, también ablandado hacia su lugar natal, ahora que estaba en su poder;…, y sus inclinaciones eran hacia el perdón.” (3)


El Profeta fue un conquistador misericordioso. Trató a la gente con justicia y rectitud. No era ni un invasor injusto ni un tirano cruel.
“Los habitantes de La Meca, que habían sometido a él y a sus compañeros a las torturas más duras, recibieron una amnistía general. El trato que un conquistador mundano les hubiera infligido es fácilmente imaginable. Pero el perdón del Profeta no tuvo límites. Trece largos años de persecuciones y conspiraciones fueron absolutamente perdonados y olvidados.” (4) Él perdonó a las personas que, por mucho tiempo, torturaron y desplazaron a él y a sus compañeros, y mataron un número considerable de personas de su pueblo.
Jean Baguc Globo escribió sobre el tema: “Así, La Meca fue tomada sin derramamiento de sangre significativa… El Profeta capturó los corazones de las personas con la bondad y el perdón que mostró el día de su victoria.” (5)


Por otra parte, Emile Dermenghem, orientalista, habló del conquistador misericordioso y líder en el momento de su victoria: “El Profeta Muhammad (la paz sea con él) en su conquista final, demostró la generosidad de su espíritu, un espíritu único en su tipo. Él ordenó a sus hombres a liberar a los débiles, los ancianos, los niños y las mujeres. Se les advirtió a no destruir las casas, no robar a los comerciantes, no cortar árboles fructíferos, y a no elevar sus espadas excepto en casos de extrema necesidad. Incluso lo vimos culpar a alguno de sus hombres principales y de forma sustancial reparar sus errores diciéndoles que un alma es más valiosa que el mayor de los triunfos.” (6)



“De esta manera llegó el Profeta Muhammad (la paz sea con él), con misericordia para la humanidad. Liberó a la humanidad de las cadenas de la ignorancia, superstición y corrupción.” (7) El Profeta fue, como el pensador belga Henry Masset describió: “semejante a la misericordia absoluta.” (8) Esta misericordia absoluta, como fue señalado por Marcel Beaux, es claramente evidente en los Hadices del Profeta y en su vida. Sus palabras y acciones nunca dejaron de crear la imagen de generosidad y modestia en las mentes de las personas. Además, se mantuvieron llevando su integridad, pureza, bondad y paciencia hacia sus mentes. Al igual que la historia lo presentó como un gran líder con un corazón lleno de gracia, también mostró al Profeta como democrático, líder y principal estadista. (9)

Además de sus amables modales hacia sus oponentes, lo que más se impuso en sus batallas y exitosas conquistas fue su trato favorable al tratar con los criminales y enemigos viviendo en el Estado Islámico, a pesar de sus continuos intentos de crear conflictos entre los hermanos musulmanes y destruir la unión entre la religión y el Estado. Él era humano incluso con los espías y traidores que trabajaban para los enemigos en otros territorios.
Maulana Muhammad Ali escribió: “La generosidad del Santo Profeta, incluso con sus enemigos, se encuentra única en los anuarios del mundo. Abd Allah Ibn Ubay fue un enemigo acérrimo del Islam; sus días y noches las pasaba trazando el daño contra la fe, aún instigando a los Quraish y a los judíos para aplastar a los musulmanes. Sin embargo, a su muerte, el Santo Profeta oró al Señor para que fuera perdonado; incluso ofreció su camisa para envolver su cuerpo.” (10)
El Profeta de la misericordia, Muhammad (la paz sea con él), nunca tomó revancha de las personas que fueron injustas con él. Ali continuó en su libro: “Hubo casos, sin duda, aunque muy pocos y distantes entre sí, en los cuales el castigo debía ser infligido. Pero todos estos fueron casos de una fea traición por la gente con quienes el perdón había perdido su efecto reformatorio. El permitir que estos delincuentes salieran en libertad habría significado daño y corrupción. El castigo nunca fue dado donde había alguna posibilidad del éxito del perdón como elemento disuasorio, si no una medida correccional.” (11)

Referencias:
1. William Muir, “La vida de Muhammad”.
2. Washington Irving: orientalista estadounidense que dio gran atención a la historia de los musulmanes en Andalucía. De sus obras: “La vida de Muhammad” (1849), con un apéndice sobre las normas Islámicas y sus fuentes Islámicas; y “La conquista de Granada” (1859).
3. Washington Irving, “La vida de Muhammad”, página 72.
4. Maulana Muhammad Ali, “La vida de Muhammad y su biografía”, páginas 269 - 270.
5. Jean Baguc Globo, “Las grandes conquistas árabes”, páginas 156 - 157.
6. Véase “Muhammad, el Mensajero de Dios tan anunciado por el Evangelio”, página 50, de Bushra Zachary Michael.
7. Maulana Muhammad Ali, “La vida de Muhammad y su biografía”, página 282.
8. Henry Masset, “El Islam”, página 11.
9. Marcel Beaux: “El humanismo en el Islam”, página 46.

martes, 29 de marzo de 2011

Los Milagros de Jesús

Fuente : http://www.islamreligion.com/es Una mirada sobre algunos milagros de Jesús mencionados en el Corán, y una breve comparación con las fuentes cristianas.

En el Sagrado Corán Jesús tiene una gran posición, preeminente con relación a otros profetas que realizaron muchos milagros. El mismo Jesús era un milagro, ya que había nacido de una madre virgen.

Dios describe a Jesús y a su madre María de la siguiente manera en el Sagrado Corán: “Y recuerda a la que guardó su castidad, y luego insuflamos en ella de Nuestro espíritu e hicimos de ella y de su hijo un símbolo para toda la humanidad.” (Corán 21:91)

En el Corán, se describe a Jesús como un profeta destacado por la realización de muchos milagros, cualidad que no se encuentra en otros profetas. Dios dice: “Dimos a Moisés la escritura divina y enviamos a una sucesión de enviados después de él; y dimos a Jesús, hijo de María, las pruebas evidentes de la verdad y le fortalecimos con la sagrada inspiración.” (Corán 2:87)

A continuación mencionaremos los milagros realizados por Jesús descritos en el Sagrado Corán.


1. La Mesa Servida

En el quinto capítulo del Corán, La Mesa Servida (Al-Ma’ida), se menciona uno de los milagros de Jesús. En este capítulo coránico, los discípulos de Jesús le pidieron que rogara a Dios para que enviase una mesa llena de comida… “Cuando los discípulos dijeron: “¡Oh, Jesús, hijo de María! ¿Puede tu Señor hacer descender para nosotros una mesa servida del cielo? Respondió: “¡Sed conscientes de Dios, si sois creyentes!” Dijeron: “¡Queremos sólo beneficiarnos, para que se tranquilicen nuestros corazones y saber así que nos has dicho la verdad, y para que seamos de los que dan testimonio!” Dijo Jesús, hijo de María: “¡Oh Dios, Señor nuestro! ¡Haz que descienda para nosotros una mesa servida del cielo, que sea una fiesta conmemorativa para nosotros, para los primeros y los últimos de nosotros, y un signo procedente de Ti! ¡Y provéenos de sustento, pues Tú eres el mejor de los que proveen!” (Corán 5:112-114) Este milagro se asemeja a otro: la denominada “Última Cena”, también llamada “La Cena del Señor”, la Eucaristía o la Comunión. La Eucaristía ha estado siempre en el centro de los actos de adoración cristianos. La Enciclopedia Británica dice al respecto: La “eucaristía” es un sacramento cristiano que conmemora la acción de Jesús en su Última Cena con sus discípulos… Las cartas de Pablo y los Hechos de los Apóstoles, aclaran que la cristiandad primitiva creía que esta institución incluía el mandato de perpetuar esta celebración. La Eucaristía se ha transformado en el rito central del culto cristiano”.


2. Mientras todavía estaba en la cuna…

Uno de los milagros mencionados en el Corán, aunque no se encuentra mencionado en la Biblia, es el hecho de que Jesús, estando aún en la cuna, habló para proteger y defender a su madre María de cualquier tipo de acusación que se pudiera suscitar en contra de ella por haber tenido un hijo sin padre, es decir, sin haberse casado. Cuando María fue preguntada a cerca de este extraño acontecimiento luego del alumbramiento, simplemente señaló al bebé Jesús y él habló milagrosamente, tal y como Dios se lo había prometido en el momento de la anunciación: “Y hablará a la gente desde la cuna y de adulto, y será de los justos”. (Corán 3:46) Jesús dijo a las personas: “…En verdad, soy un siervo de Dios. Él me ha entregado la revelación y ha hecho de mí un profeta, y me ha hecho bendecido donde quiera que esté; y me ha ordenado la oración y la caridad mientras viva, y que sea bondadoso con mi madre; y no me ha hecho arrogante ni falto de compasión. ¡Y la paz fue conmigo el día en que nací, y será conmigo el día en que muera, y el día en que sea devuelto nuevamente a la vida!” (Corán 19:30-33)


3. Dio vida a un pájaro de barro:

Dios menciona en el Corán un milagro con el que no ha agraciado a nadie excepto a Jesús, un milagro similar a la propia creación de Adán. Nadie puede discutir la grandiosidad de este milagro. Dios menciona en el Corán que Jesús dice: “Os traigo un mensaje de vuestro Sustentador. Os modelaré con barro la forma de un pájaro y luego soplaré en él, para que se convierta así en un pájaro con vida, con el permiso de Dios…” (Corán 3:49) Este milagro no se encuentra en el Nuevo Testamento, pero sí se encuentra en el evangelio “apócrifo” llamado el “Evangelio de la infancia” atribuido a Tomás: “Cuando este muchacho, Jesús, tenía cinco años, jugaba cerca de un arroyo rápidamente… convirtió la arcilla en doce gorriones… Jesús sólo aplaudió sus manos y gritó a los gorriones: “vuelen lejos”. Y los gorriones se fueron volando lejos ruidosamente”. (Evangelio de la infancia de Tomas: 2)


4. Sanando al ciego y al leproso:

Igual al Nuevo Testamento, el Sagrado Corán menciona también a Jesús sanando a los ciegos y leprosos: “… y sanaré al ciego y al leproso, y resucitaré a los muertos con el permiso de Dios…” (Corán 3:49) Los judíos, durante el tiempo de Jesús tenían conocimientos avanzados en medicina y estaban muy orgullosos de sus logros. Por esta razón, milagros de esta naturaleza fueron dados por Dios a Jesús, para que los judíos comprendieran que su poder provenía de una fuerza que estaba por encima del mundo natural.


5. Resucitar a un muerto:

“…y resucitaré a los muertos con el permiso de Dios”. (Corán 3:49) Éste, como la creación del pájaro, era un milagro de naturaleza incomparable, mismo que debió exhortar a los judíos a creer en el don profético de Jesús. En el Nuevo Testamento, leemos tres casos donde Jesús devolvió la vida a los muertos con el permiso de Dios: la hija de Jairo (Mateo 9:18, 23; Marcos 5:22, 35; Lucas 8:40, 49), el hijo de la viuda de Nain (Lucas 7:11), y Lázaro (Juan 11:43).


6. Las provisiones de hoy y mañana:

A Jesús se le dio el milagro de saber qué habían comido las personas, así como lo que tenían en reserva para los próximos días. Dios dice en el Corán: “…les informaré lo que coméis y lo que almacenáis en vuestras casas. En todo esto hay, ciertamente, un mensaje para vosotros, si sois creyentes”. (Corán 3:49)

7. Una demostración de la verdad:

De manera similar a otros profetas, Jesús realizó estos milagros para convencer a los escépticos de su veracidad, no para demostrar su divinidad. El Corán dice: “Ciertamente, es una señal para vosotros, si sois creyentes”. (Corán 3:49) Estos milagros sólo se realizaron por la voluntad de Dios, Quien los tenía decretados, ellos nunca podrían haber existido sino por la obra de Dios. Dios declara esto explícitamente en el Corán, diciendo: “…por el permiso de Dios.” (Corán 3:49; 5:10) Aunque los musulmanes no pueden confirmarlo, la Biblia, a través de ciertas narraciones, dice que Jesús en ocasiones no pudo realizar milagros. Una vez cuando Jesús intentó sanar a un hombre ciego, éste no se sanó después del primer intento, y Jesús tuvo que realizar un segundo intento (Marcos 8: 22-26).

En otro caso: “Él no podría hacer ningún milagro, excepto la imposición de sus manos en unas personas enfermas, y así los sanaba”. (Marcos 6:5) Queda claro que los milagros provinieron de Dios y no de la voluntad de los profetas. Estos tuvieron lugar por la voluntad de Dios, un hecho que se mencionó también explícitamente en la Biblia: “Un hombre llegó a ustedes enviado por Dios, con milagros y maravillas y señales que Dios realizó a través de él”. (Hechos 2:22)

domingo, 12 de diciembre de 2010

Idris Tawfiq, sacerdote católico, Reino Unido

Un sacerdote católico británico acepta el Islam luego de leer el Corán y relacionarse con los musulmanes.
Por Manal Abdulaziz (de The Egyptian Gazette)Publicado 01 Jun 2009 - Última modificación 01 Jun 2009
“Encontrarás que los peores enemigos de los creyentes son los judíos y los idólatras, y los más allegados a ellos en afecto son quienes dicen: Somos cristianos. Esto es porque entre ellos hay sacerdotes y monjes [sabios y desapegados], y por que no son soberbios. Y cuando oyen lo que le ha sido revelado al Mensajero, ves que sus ojos se inundan de lágrimas porque reconocen la Verdad. Dicen: ¡Señor nuestro! Creemos, cuéntanos, pues, entre quienes son testigos [de la Verdad]”. (Sura Al-Maida 5:82-83)
Esto fue lo que le pasó al antiguo sacerdote católico británico Idris Tawfiq, al recitar el libro sagrado del Islam, el Corán, a sus estudiantes en un colegio en el Reino Unido. Y este fue uno de los pasos importantes en su viaje de conversión al Islam.
Durante una conferencia que dio en el Consejo Británico en El Cairo, Tawfiq dejó en claro que él no tiene remordimientos acerca de su pasado y lo que él guarda acerca de lo que los cristianos hacen y su vida en el Vaticano por cinco años.
“Yo disfruté siendo sacerdote, ayudando a la gente por algunos años. Sin embargo, en mi interior no estaba feliz y sentía que había algo que no estaba bien. Afortunadamente, y es la voluntad de Dios, algunos eventos y coincidencias en mi vida me llevaron al Islam”, le dijo a un auditorio lleno en el Consejo Británico.
Una segunda importante coincidencia para Tawfiq fue su decisión de renunciar a su trabajo en el Vaticano, un paso seguido por hacer un viaje Egipto.
“Yo solía pensar acerca de Egipto como un país de pirámides, camellos, arena y árboles de palma. De hecho, tomé un vuelo charter a Hurghada.
Sorprendido de encontrarlo similar a algunas playas europeas, tomé el primer bus al Cairo donde pasé la más maravillosa semana de mi vida.
Esta fue mi primera introducción a los musulmanes y al Islam. Yo note qué tan gentiles, dulces y a la vez fuertes personas son los egipcios.
Como todos los ingleses, mi conocimiento acerca de los musulmanes en ese tiempo no excedía lo que oía en la televisión acerca de los bombarderos y combatientes suicidas, lo que daba la impresión de que el Islam era una religión de problemas. Sin embargo, al llegar al Cairo descubrí qué religión tan bella es. Gente muy simple vendiendo bienes en las calles, abandonaban su comercio y dirigían su rostro a Allah y oraban en el momento en que oían el llamado a la oración desde la mezquita. Ellos tienen una fuerte fe en la presencia y en la voluntad de Allah. Oran, ayunan, ayudan a los necesitados y sueñan con tener un viaje a La Meca, con la esperanza de vivir en el Paraíso en el más allá”, dijo él.
“A mi regreso reanudé mi antiguo trabajo de enseñar religión. La única materia obligatoria en la educación británica es Estudios Religiosos. Yo estaba enseñando acerca del cristianismo, el Islam, el judaísmo, el budismo y otras religiones. Por lo tanto, todos los días tenía que leer acerca de estas religiones para ser capaz de enseñar mi lecciones a los estudiantes, muchos de los cuales eran refugiados musulmanes árabes. En otras palabras, enseñar acerca del Islam me enseñó muchas cosas.
A diferencia de muchos adolescentes problemáticos, estos estudiantes establecían un buen ejemplo de lo que un musulmán podía ser. Ellos eran decentes y amables. Entonces, una amistad se desarrolló entre nosotros y ellos preguntaron si ellos podían usar mi salón de clases para oraciones durante el mes de ayuno de Ramadán.
Afortunadamente, mi salón era el único con una alfombra. Entonces yo me acostumbré a sentarme atrás, observándolos orar por un mes. Yo buscaba alentarlos ayunando durante Ramadán con ellos, aunque yo aún no era musulmán.
Una vez, mientras estaba recitando una traducción del Sagrado Corán en clase, llegué a este verso:
“Y cuando oyen lo que le ha sido revelado al Mensajero ves que sus ojos se inundan de lágrimas porque reconocen la Verdad”.
Para mi sorpresa, sentí las lágrimas llenando mis ojos y traté fuertemente de esconderlo de los estudiantes”.
El evento que sacudió la tierra
Un momento decisivo en su vida, sin embargo, vino tras los ataques terroristas en los Estados Unidos el 11 de septiembre de 2001.
“El día siguiente, yo estaba tomando en tren subterráneo y note qué tan asustada estaba la gente. También estaba asustado de la repetición de tales actos en Inglaterra. En ese tiempo, la gente occidental empezó a temer a esta religión que ellos culpaban de terrorismo.
Sin embargo, mi experiencia previa con los musulmanes me llevó a una dirección diferente. Yo empecé a preguntarme: ¿Por qué el Islam? ¿Por qué culpamos al Islam como una religión por las acciones de terroristas que resultan ser musulmanes, cuando nadie acusó al cristianismo de terrorismo cuando algunos cristianos han actuado en la misma forma?
Un día me dirigí a la Mezquita más grande en Londres para oír más acerca de esta religión. Al llegar a la Mezquita Central de Londres, allí estaba Yusuf Islam, el antiguo cantante de pop, sentando en un círculo hablando a algunas personas acerca del Islam. Luego de un momento, yo me encontré a mí mismo preguntándole a él: ‘¿Qué hace uno, de hecho, para convertirse en musulmán?’
Él me contestó que un musulmán debe creer en un Dios, orar cinco veces al día y hacer el ayuno durante Ramadán. Yo lo interrumpí diciendo que creía en todo esto y que incluso había hecho el ayuno durante Ramadán. Entonces él preguntó: ‘¿Qué estás esperando? ¿Qué te está reteniendo?’ Yo dije: ‘No, yo no intento convertirme’.
En ese momento la llamada a la oración fue hecha y todos se alistaron y se pararon en línea para orar.
Yo me senté atrás, y lloré y lloré. Luego me dije a mí mismo: ‘¿A quién estoy tratando de engañar?’
Luego de que ellos terminaron sus oraciones, me dirigí hacia Yusuf Islam, pidiéndole que me enseñara las palabras por las que yo anunciaba mi conversión.
Luego de explicarme sus significados en Inglés, yo recité después de él en árabe que no hay Dios sino Allah y que Muhammad es el Mensajero de Allah”, recordó Tawfiq, reteniendo sus lágrimas.
‘Jardines del Islam’
De esta forma su vida ha tomado un curso diferente. Viviendo en Egipto, Tawfiq escribió un libro acerca de los principios del Islam.
Explicando por qué escribió su libro Jardines de Deleite: una Simple Introducción al Islam, Tawfiq resaltó que todos están diciendo que el Islam no es una religión de terrorismo y no es una religión de odio, pero nadie trata de explicar qué es lo que sí es.
“Entonces decidí escribir este libro para dar a los no musulmanes una idea acerca de los principios básicos del Islam. Traté de decirle a la gente lo hermoso que es el Islam, que el Islam tiene los más extraordinarios tesoros, siendo el más importante que los musulmanes se aman los unos a los otros. El Profeta dice: ‘Incluso una sonrisa a tu hermano es una caridad’”.
Tawfiq le dijo a The Gazette que él está trabajando en un libro acerca del Profeta Muhammad, la paz y las bendiciones de Dios sean con él, el cual piensa que será diferente de los muchos libros ya escritos acerca de él.
Él piensa que la “mejor y más rápida forma” de presentarle al mundo la verdadera imagen del Islam, es establecer un buen ejemplo en la vida real.