sábado, 17 de octubre de 2009

El derecho de los padres en el islam ( primera parte )

Fuente : http://www.islamweb.net
Una de las principales características del vedadero musulman es su trato respetuoso y amable para con sus padres. El Islam estimula el respeto y el trato amable y afectuoso hacia los padres en muchos textos del Corán y de la Sunnah. Cualquier musulman que lea estos textos, no tendrá otra opción más que adherirse a sus enseñanzas y tratar a sus padres con benevolencia y respeto, sin importar las circunstancias o el estado de la relación con ellos.
Así como a al musulman le urge tratar a sus padres con afecto y respeto, también es temeroso de cometer el pecado de desobedecerlos, al darse cuenta de la gravedad de este pecado, el cual es contado como uno de los mayores pecados (Al kaba'ir). El es consciente del aterrador cuadro que el Islam pintó de una de las personas que desobedecieron a sus padres, y esto le hace examinar su consciencia y suavizar cualquier aspereza del corazón o sentimiento severo que pudiera estar albergando.
El Islam establece una comparación entre la desobediencia a los padres y el crimen de asociar copartícipes a Al-lah, así como establece un vínculo entre la verdadera fe en Al-lah y el trato respetuoso a los padres. La desobediencia hacia nuestros padres es una falta horrenda que la verdadera musulmana odiará cometer, al ser el más grande de los pecados mayores y el peor de los errores. Abu Bakrah Nufai‘ Ibn Al Hariz dijo: "El Mensajero de Al-lah, sallallahu ‘alayhi wa sallam, nos preguntó tres veces: '¿Acaso os debo decir cuál es el mayor de los pecados?'. [Bujari y Muslim] Nosotros dijimos: ‘¡Sí, Mensajero de Al-lah!". Él dijo: ‘Asociar copartícipes a Al-lah y desobedecer a vuestros padres’".
Al-lah, Dice en el coran (lo que se interpreta en español): {Tu Señor Ha ordenado que no adoréis sino a Él y que seáis benévolos con vuestros padres. Si uno de ellos, o ambos, llegan a la vejez, no seáis insolentes con ellos y ni siquiera les digáis: ¡Uf! Y háblales con dulzura y respeto. Trátales con humildad y clemencia, y ruega: ¡Oh, Señor mío! Ten misericordia de ellos, como ellos la tuvieron conmigo cuando me educaron siendo pequeño.} [Corán 17:23-24]
Si uno de los padres, o ambos a la vez, están desviados del verdadero Islam de alguna forma, el hijo musulman respetuoso debe aproximarse a ellos de una manera gentil y sensible, para disuadirlos de su error. No debe condenarlos duramente, sino tratar de convencerlos con pruebas sólidas, palabras prudentes y paciencia, hasta que ellos vuelvan hacia la verdad, en la cual él cree.
Trata bien a sus padres aunque sean idólatras
Al musulman se le pide tratar a sus padres bien, aunque sean mushrikun. El no olvida que está obligado a tratarlos bien a pesar de su shirk (idolatría). Aunque sabe que el shirk es el peor de los pecados, esto no le impide tratar a sus padres como corresponde, de acuerdo a la extraordinaria tolerancia de la Shari‘ah del Islam, pues Dice Al-lah (lo que se interpreta en español): {Le hemos ordenado al hombre ser benevolente con sus padres. Su madre le lleva [en el vientre] soportando molestia tras molestia, y su destete es a los dos años. Sed agradecidos Conmigo y con vuestros padres, y sabed que ante Mí compareceréis. Si vuestros padres se esfuerzan por hacer que Me asociéis copartícipes, no les obedezcáis, pues es sabido que carecen de fundamento válido, pero tratadles con respeto. Seguid el camino de los piadosos, pues ante Mí compareceréis y os informaré de lo que hacíais.} [Corán 31:14-15]
El afecto y respeto hacia nuestros padres es una cuestión importante en el Islam, pues surge del más vigoroso de los vínculos humanos, el vínculo entre un hijo y su madre o padre. Pero, este lazo o vínculo, al ser tan grande, debe situarse en segundo término después de los vínculos de fe. Si los padres fueran mushrikun, y ordenaran a su hijo o hija a unirse a ellos en su shirk, el hijo o hija no deberá obedecerlos. No hay obediencia a un ser creado que ordene desobedecer al Creador; ningún otro vínculo puede substituir al de la fe y la creencia en Al-lah. Sin embargo, los hijos todavía están obligados a honrar y cuidar de sus padres.
El musulmán es afectuoso y respetuoso con sus padres, en todas las circunstancias, y no escatima ningún esfuerzo para hacerlos felices, tanto como pueda y dentro de los límites del Islam. Por tal razón, se asegura de su bienestar regularmente, ofreciendo sus servicios, visitándolos a menudo y saludándolos con una sonrisa jovial, un corazón cariñoso, lindos regalos y palabras de afecto.
Así es como cuida de ellos mientras vivan. Después de su muerte, el demuestra su amor y respeto orando por ellos, dando caridad en su nombre, y cancelando cualquier tipo de deudas que puedan haber tenido con Al-lah y con terceros.

El derecho de los padres en el islam ( segunda parte )

Fuente : http://www.islamweb.net/
Tratar a nuestros padres con afecto y respeto es una de las actitudes esenciales de los hombres y mujeres musulmanes. Esta noble actitud debe ser progresiva y continua, no importa cuánto elevado sea el costo de vida, y no importa cuánta cantidad de obligaciones y responsabilidades tenga una persona.
Esta postura, es un indicio de las ricas emociones que todavía existen en las tierras musulmanas, Al Hamdulil-lah, y es una prueba de la gratitud que los hombres y mujeres musulmanes sienten hacia la generación más vieja, la cual hizo tantos sacrificios por sus hijos, cuando ellos necesitaban de palabras afectuosas y consoladoras, y de una mano que los ayudara.
Esta actitud protegerá a la persona, sea hombre o mujer, de la indiferencia y la ingratitud; y, lo que es mejor, les abrirá los portales del Paraíso.
La madre viene primero, luego el padre
El Islam alentó el respeto y el afecto hacia los padres. Algunos textos tratan sobre la madre y el padre separadamente; pero, tomando todos los textos en su conjunto, vemos que prescriben un saludable balance en la atención de los hijos hacia sus padres, para que el respeto a uno no sea en detrimento del otro. Algunos textos confirman que a la madre se le debe otorgar prioridad por encima del padre.
Un hombre fue hasta donde estaba el Profeta, sallallahu ‘alayhi wa sallam, y le preguntó: "¡Oh, Mensajero de Al-lah! ¿Quién de entre la gente es el más merecedor de mi buena compañía?" Él, sallallahu ‘alayhi wa sallam, respondió: "Tu madre" El hombre preguntó de nuevo: "¿Y luego quién?" El Profeta,. sallallahu ‘alayhi wa sallam, dijo: "Tu madre". El hombre preguntó por tercera vez: “¿Y luego quién?” El Profeta dijo: “Tu madre”. El hombre preguntó nuevamente: "¿Y luego quién?" El Profeta, sallallahu ‘alayhi wa sallam, dijo: "Luego tu padre" [Bujari y Muslim]..
El Corán evoca sentimientos de amor y respeto en el corazón del hijo o hija, y lo alienta a tratar bien a sus padres. Por otra parte, se refiere a la madre de una manera más gentil y compasiva, otorgándole prioridad por el embarazo, el amamantamiento, y los dolores y molestias que sufre durante esos dos estados. Reconoce además su noble sacrificio, su gran ternura y cuidado. Dice Al-lah (lo que se interpreta en español): {Le Hemos ordenado al hombre ser benevolente con sus padres. Su madre le lleva [en el vientre] soportando molestia tras molestia, y su destete es a los dos años. Sed agradecidos Conmigo y con vuestros padres; y sabed que ante Mí compareceréis.} [Corán 31:14]
¡Qué enseñanza tan suprema! Mostrar gratitud a los padres por lo que han hecho por sus hijos viene en segundo lugar, precedido solamente por la gratitud hacia Al-lah, y esto constituye uno de los mejores actos de virtud que podamos realizar. ¡Qué elevada condición otorgó a los padres esta religión!
El sacrificio de la madre no tiene precio
Ibn ‘Umar vio a un hombre yemení circunvalando la Ka‘bah, mientras llevaba a su madre. El hombre le dijo: "Soy como un camello domesticado para ella, la he cargado más de lo que ella me ha cargado. ¿Tú piensas que se lo compensé, ¡oh, Ibn ‘Umar!?” Él contestó: "No, ni siquiera una contracción". [Bujari]