martes, 29 de septiembre de 2009

El Profeta Mohamed visto por los orientalistas

Fuente :www.rasoulallah.net
Tolstoi
"Le basta el orgullo a Muhammad por haber liberado a una nación humillada, sangrienta de las garras demoniacas de costumbres repugnantes, por haber abierto ante ellos el camino hacia el progreso y la evolución; y que la legislación de Muhammad dirigirá el mundo porque concuerda con la sensatez y la razón."
Tolstoi «1828 - 1910» escritor mundial, su literatura es de la más agradable escrituras en el patrimonio de la humanidad.

Annie Besant
"Es imposible para alguien que estudie la vida y el carácter del gran Profeta de Arabia y que sepa cómo vivió y enseñó, que pueda dejar de sentir una gran reverencia por ese gran Profeta, que fue uno de los grandes mensajeros del Creador. Voy a presentar unos relatos (acerca de la vida del Profeta Muhammad) que pueden ser familiares para muchas personas, pero cada vez que los leo yo siento una nueva forma de admiración y un nuevo sentido de reverencia por ese gran maestro árabe.
¿Quiso decirme que un hombre, en su juventud sin haber superado el vigésimo cuarto año de su vida, se casó con una mujer mucho mayor que él, y se ha mantenido fiel a ella durante 26 años, y entonces, cuando llegó a la edad de cincuenta años, (la edad en que los deseos se desvanecen) se casó para satisfacer sus deseos? , el juzgado sobre la vida de las personas no debe ser como tal.
Si miras a las mujeres con las que se casó, encontrarás que cada matrimonio era por una razón: por una alianza, para obtener un beneficio para sus compañeros; o por la necesidad de esa mujer de ser protegida.”
Annie Besant, LA VIDA Y ENSEÑANZAS DE MUHAMMAD, Madras, 1932, p.4.

Edouard Monte
"Se le ha conocido por la gentileza, sinceridad de sus actos, la equidad en materia de gobernanza, y la integridad en la expresión del pensamiento; en general, Muhammad fue el más inteligente, religioso y misericordioso de los árabes de su tiempo, pues guió a la gente a una vida que nunca soñó antes, y estableció un estado religioso que aún existe."
Edouard Monte, (orientalista francés), nació en Okada 1817 1894, dijo al final de su libro (los árabes).

Sarojini Naidu
(La famosa poetisa de la India)
"El Islam fue la primera religión que predicó y practicó la democracia. En la mezquita cuando se escucha el llamado a la oración y los devotos se reúnen, se corporiza la democracia del Islam cinco veces al día, cuando un campesino y un rey se arrodillan juntos y proclaman: "Allah es Único y es Grande". Me sorprendo una y otra vez con esta unidad indivisible del Islam que hace al hombre instintivamente un hermano".

miércoles, 23 de septiembre de 2009

¿Porqué el Profeta llama a honrar a una mujer de los Hijos de Israel?

Fuente : www.rasoulallah.net
En el nombre de Allah, la paz y las bendiciones sean con el Profeta Muhammad.
Supongamos por un instante, por el sólo hecho de debatir, que los enemigos del Profeta (la paz y las bendiciones sean con él) tenían razón en decir que el Noble Corán había sido escrito por él; en ese caso los no creyentes seguramente responderán a nuestro alegato. Ahora preguntémosles: “¿Dudas de que Muhammad (la paz y bendiciones sean con él) haya sido Árabe?”
Tanto si su respuesta es afirmativa como si es negativa, el Profeta, bajo este argumento les informó sublimemente que: María, madre de Jesús (la paz sea con ambos) que pertenecía a los Hijos de Israel (1), fue elegida por sobre las mujeres del mundo.
¿Porqué no eligió a su madre (la madre del Profeta Muhammad, la paz y las bendiciones de Allah sean con él) o a su esposa o a su hija, o a alguna mujer Árabe? ¡Sino que eligió a una mujer de los Hijos de Israel!
¿Está alguien capacitado para justificar o explicar esto? Todos prefieren a su madre, esposa o hija por sobre otra mujer.
Entonces, ¡¿por qué llamó el Profeta del Islam a honrar a una mujer de sus oponentes o competidores?! Especialmente perteneciente al linaje que ha despreciado a su pueblo (a los Árabes) durante 3000 años; exactamente como aún hoy desdeñan a sus hermanos Árabes.
Sura de María.
Existe una Sura (capítulo) en el Noble Corán llamado “Sura de María”, denominado así en honor a María, madre de Jesús (la paz sea con ambos). María (la paz sea con ella) no tuvo un honor similar ni siquiera en la Biblia. Hay sesenta y seis escrituras protestantes y setenta y tres escrituras de los católicos romanos, pero no hay ningún libro que se denomine con el nombre de María o de su hijo (la paz sea con ellos).
Tú puedes encontrar en las escrituras los nombres de Marcos, Lucas, Juan y Pablo y muchas escrituras que emplean nombres ambiguos, pero ¡no hay escritura atribuida claramente a los nombres Jesús o María (la paz sea con ellos)!
Si Muhammad (la paz y las bendiciones sean con él) fue el autor del Noble Corán, ¿porqué no incluyó junto al nombre de María la madre de Jesús (la paz sea con ellos), el nombre de su madre “Amina”, o de su amada esposa “Jadiya”, o “Aisha”, o de su querida hija “Fátima” (que Allah esté complacido con todas ellas)?
¡Pero no! ¡Esto no podría ser nunca! El Noble Corán no fue escrito por Muhammad (la paz y las bendiciones de Allah sean con él). (2)
La respuesta es simple: no tenía opción, no tenía derecho a expresar sus propios sentimientos. Allah en el Noble Corán dijo: “No es sino una revelación que se ha hecho.” Sura Al Nayam (del Astro): 4.

Referencias:
1 – María (la paz sea con ella) no era de religión judía. Sino que ella adoraba al Dios de sus padres: Abraham, Ismael, Isaac, Jacob y Zakaria, quienes eran leales a la adoración de Allah. Ella fue una verdadera musulmana y no era politeísta. En lo que concierne a su nacionalidad, ella era Israelí, esto es, del linaje de Jacob, el Profeta de Allah (la paz sea con él). En lo que respecta a los dichos de que ella era de religión judía o a los dichos de que era cristiana; son aseveraciones opuestas a la realidad.
Aquí el profesor Ahmed Didat propone el término Judío para el hogar de los llamados “Judíos” o Judas o Judea; y lo más probable, que hubiera sido preferible decir Mujer de “Israel” en lugar de decir “Judía”, lo que repelería la suspicacia y sería más preciso. Y Allah sabe más.
2 – Véanse páginas 39 a 45 del libro “Jesús en el Islam” escrito por Ahmed Didat; hemos traducido y publicado el comentario elegido por la editorial El Mujtar Islámico de El Cairo, de una serie de “La biblioteca de Didat”.

lunes, 7 de septiembre de 2009

El Islam y Los sefardíes : La tolerancia del islam con los judíos sefardíes contada por un judío

Fuente : la voz mesiánica sefardita.
" Bajo el dominio del Islam cuando la cultura hebrea en la península alcanza su máximo esplendor."
Las difíciles condiciones en que se encontraban los judíos durante los Reinos Cristianos hicieron que éstos recibieran a los moros invasores como una fuerza liberadora. No es exagerado decir, por tanto, que la población judía de la península prestó ayuda a las huestes islámicas que venían de África.
El año de 711 será recordado como la fecha en que se inicia la «Edad de Oro» de la judería española. La victoria del moro Táriq ibn Ziyad aseguraba un ambiente de mejor convivencia para los hebreos, ya que la mayor parte de los regímenes musulmanes de la Península Ibérica fueron bastante tolerantes en asuntos religiosos, aplicando la ley del impuesto a los dhimmi (judíos y cristianos, que junto con los mazdeítas eran considerados las gentes del libro) según lo estipulado en el Corán.
La comunidad judía española, durante esta época, fue la más grande, mejor organizada y más avanzada culturalmente gracias a las grandes libertades de que gozaba. Numerosos judíos de diversos países de Europa y de los dominios árabes se trasladaron a España, integrándose en la comunidad existente, y enriqueciéndola en todos los sentidos. Muchos de estos judíos adoptaron el idioma árabe y se desempeñaron en puestos de gobierno o en actividades comerciales y financieras. Esto facilitó enormemente la incorporación de la población judía a la cultura morisca, principalmente en el sur de España, donde los judíos ocuparon puestos importantes y llegaron a amasar considerables fortunas. La prohibición islámica que impide a los musulmanes dedicarse a actividades financieras, caso similar para los cristianos que consideraban la actividad como impía, hace que los judíos de la península absorban por completo las profesiones de tesoreros, recolectores de impuestos, cambistas y prestamistas.
Por lo tanto, es bajo el dominio del Islam cuando la cultura hebrea en la península alcanza su máximo esplendor. Protegidos, tanto por reyes cristianos como musulmanes, los judíos cultivan con éxito las artes y las ciencias, destacando claramente en Medicina, astronomía y matemáticas. Además, los estudios religiosos y la filosofía son quizás la más grande aportación. Algunos nombres destacan en tales áreas. El rabino cordobés Moshé ibn Maimón, conocido como Maimónides, se distingue sobre los demás por sus aportes al campo de la Medicina, y sobre todo en la filosofía. Sus obras, como La guía de los perplejos y los comentarios a la Teshuvot, ejercieron influencia considerable sobre algunos de los doctores de la iglesia, principalmente sobre Tomás de Aquino.
En el campo de la matemática, se les atribuye a los judíos la introducción y aplicación de la notación numeral indoarábiga a Europa Occidental. Azraquel de Sevilla realiza un estudio exhaustivo sobre la Teoría de Ecuaciones de Diofanto de Alejandría, mientras que Abenezra de Calahorra escribe sobre las peculiaridades de los dígitos (1-9) en su Sefer ha-Eshad, redacta un tratado de aritmética en su Sefer ha-Mispad y elabora unas tablas astronómicas. Años antes de la Reconquista, el converso Juan de Sevilla tradujo del árabe un volumen del álgebra de Mohammed al-Khwarismi que fue posteriormente usado por matemáticos como Nicolo di Tartaglia, Girolamo Cardano o Viète.
En estilo morisco se construye la Sinagoga del Tránsito (o de Samuel Ha-Leví) en la ciudad de Toledo, exponente máximo de la arquitectura judía de ésta época, al igual que la de Córdoba.

Morin aboga por la vieja tolerancia religiosa del islam

En una entrevista concedida al periódico el mundo de Barcelona www.elmundo.es “El pensador judío francés Edgar Morin reconoce la tolerancia de los musulmanes con sus abuelos que han sido expulsado de España en 1492.
“ cuando la reina Isabel la Católica expulsó a los judíos de la Península Ibérica en 1492, fueron acogidos por el Sultán otomano en Salónica», recuerda Morin, para dar sólo una muestra de “ la tolerancia religiosa del antiguo imperio islámico, donde jamás hubo pogromos o persecuciones como sí hubo en Colonia o en Rusia». Esa tolerancia fue barrida en el siglo XX «por la voluntad de dominio israelí sobre Palestina…..”

Edgar Morin es un filósofo y político francés de origen judío-español (sefardí), nacido en París el 8 de julio de 1921, su nombre de nacimiento es Edgar Nahum

miércoles, 2 de septiembre de 2009

La tolerancia de los musulmanes con los cristianos de Jerusalén

Fuente : Enciclopedía Católica
Los musulmanes en el primer ardor de su nueva fe procedieron a invadir Siria. El califa Abu-bakr (632-634) le dio el mando del ejército a Abu-‘Ubaidah, uno de los Ashab originales (compañeros de Mahoma en su viaje, 622). Primero tomaron Bosra. En julio de 633, derrotaron al ejército de Heraclio en Ajnadain cerca de Emesa; en 634 arrasaron Damasco y de nuevo derrotaron a los romanos en Yarmuk. Emesa cayó en 636. Los musulmanes consultaron entonces al califa Omar (643-644) acerca de si deberían marchar sobre Jerusalén o Cesarea. Por consejo de ‘Ali recibieron órdenes de tomar la Ciudad Santa, Primero enviaron a Mo'awiya Ibn-Abu-Sufyan con cinco mil árabes para sorprender a la ciudad; poco después fue sitiada por todo el ejército de Abu-‘Ubaidah. Fue defendida por una gran fuerza compuesta de refugiados de todas las partes de Siria, soldados que habían escapado de Yarmuk y una fuerte guarnición. Por cuatro meses continuó el sitio, cada día había fieros asaltos. Al fin, cuando toda resistencia era inútil, el Patriarca Sofronio (quien actuó durante ese tiempo como cabeza de la defensa cristiana) apareció en los muros y demandó una conferencia con Abu-‘Ubaidah. Propuso entonces capitular en términos honorables y justos; los cristianos pudieron mantener sus santuarios y capillas, ninguno fue forzado a aceptar al Islam.

Sofronio además insistió en que estos términos fueran ratificados por el califa en persona. Omar, entonces en Medina, estuvo de acuerdo con los términos y llegó en un camello a los muros de Jerusalén. Firmó la rendición, luego entró en la ciudad con Sofronio “y cortésmente discutió con el patriarca respecto a las antigüedades religiosas” (Gibbon, ci, ed. Bury, London, 1898, V, 436). Se dice que cuando llegó la hora para sus oraciones él estaba en la Anástasis, pero rehusó decirlas allí, por temor a que en tiempos futuros los musulmanes tomaran esto como excusa para romper el tratado y confiscar la iglesia.
La Mezquita de Omar (Jami ‘Saidna ‘Omar), opuesta a las puertas de la Anástasis, con el alto alminar, es mostrado como el lugar al que él se retiró para sus oraciones.

Bajo los musulmanes la población cristiana de Jerusalén durante el primer periodo disfrutó la tolerancia habitual dada a los teístas no musulmanes. Las peregrinaciones siguieron como antes.

El nuevo gobierno no hizo de Jerusalén el centro político de Palestina. Este fue arreglado en Lidia hasta el año 716, luego en Ar-Ramla (Ramleh). Pero también desde el punto de vista de los musulmanes, Jerusalén, la ciudad de David y Cristo, a la cual fue llevado Mahoma milagrosamente en una noche (Corán, Sura. XVII), la cual había sido la primera Qibla de su religión, era un lugar muy sagrado, en tercer lugar sólo después de la Meca y Medina. Ellos la llamaron Beit al-makdis (actualmente en general Al-Kuds).